El Municipio impulsa junto a instructores de RCP una capacitación para vecinos, edificios, hoteles y trabajadores con el objetivo de que la ciudad esté preparada para actuar antes de la llegada de la emergencia médica. “No alcanza con tener un desfibrilador, hay que saber usarlo”, advirtieron.
Con el objetivo de avanzar hacia una Punta del Este cardioprotegida, el Municipio de Punta del Este, junto a instructores de reanimación cardiopulmonar (RCP), comenzó a trabajar en la creación de una red de personas capacitadas para responder ante casos de paro cardíaco.
El instructor de RCP Pablo Techera explicó que la iniciativa surge ante la necesidad de fortalecer la respuesta inmediata en una ciudad que durante la temporada estival recibe a cientos de miles de personas.
“El objetivo de este encuentro es preparar una red para Punta del Este, que tenemos una afluencia de unos 500.000 habitantes en verano, y preparar una red para que esté armada para poder salvar a una persona en caso de paradas cardíacas”.
Techera señaló que si bien la ciudad cuenta con numerosos desfibriladores, existe una debilidad vinculada al conocimiento de la población sobre cómo utilizarlos.
“Tenemos muchos desfibriladores en la vuelta. La debilidad que hemos visto es que la gente no está entrenada como realmente queremos para colocarse dentro de una red de respuesta rápida”.
En ese sentido, remarcó que contar con el equipamiento no es suficiente si no hay personas preparadas para actuar.
“De repente hay un edificio, hay un desfibrilador, estamos cumpliendo con la ley, pero realmente no sabemos qué vamos a hacer con ese desfibrilador si pasa algo”.
El instructor explicó que la idea es que ante una emergencia la primera respuesta comience antes de la llegada de la ambulancia.
“Cuando sucede el hecho esperamos la respuesta médica ya haciendo algo, que es lo que salva vidas”.
Techera recordó que la normativa vigente establece la obligatoriedad de contar con desfibriladores en determinados lugares y destacó la importancia de mantenerlos operativos.
“La ley 18.360, creada en 2005 y reglamentada por el decreto 330/009, es la que hace tener los desfibriladores en ciertos lugares”.
Además, indicó que uno de los problemas es que algunos equipos pueden quedar fuera del circuito por falta de mantenimiento.
“Los parches se vencen cada dos años, entonces se bajan del circuito y de repente no aparecen”.
Para Techera, el objetivo principal es que la población conozca dónde están ubicados los equipos y pueda intervenir.
“La idea es que la gente sepa dónde está el desfibrilador, sepa cómo usarlo y sepa cómo participar para cuando llegue esa ambulancia o esa policía que va al lugar a través del 911”.
La capacitación estará dirigida especialmente a administraciones de edificios, hoteles y lugares con gran movimiento de personas.
“Apunta a que la población en general, entre todos, nos salvemos”.
El instructor destacó que una persona capacitada puede marcar la diferencia mientras llega la asistencia profesional.
“Si llegamos a un lugar donde hay una situación y la gente ya está haciendo algo, ya nos soluciona el 75% de las cosas”.
Techera también compartió un caso ocurrido en Maldonado para demostrar la importancia de la respuesta temprana.
“Maldonado tiene de 10 paros cardíacos, seis reanimados”.
Como ejemplo mencionó a Pedro, un vecino de San Carlos que sufrió un paro cardíaco mientras estaba en una piscina y fue asistido por personas que se encontraban en el lugar.
“Fue rescatado por los compañeros del lugar, por población general que estaba en la piscina, y hoy en día está trabajando acá con nosotros en la Intendencia de Maldonado”.
Por su parte, el concejal de Punta del Este Julio Pérez destacó el trabajo conjunto para extender la capacitación.
“La iniciativa por parte del Municipio de Punta del Este en conjunto con los instructores de RCP tiene el objetivo de dejar a Punta del Este cardioprotegido”.
Pérez señaló que se viene trabajando con distintas instituciones como Prefectura, Policía, guardavidas y servicios de emergencia.
“Nosotros hoy podemos atender a un familiar, nos pueden dar el curso, podemos aprender, pero la pregunta es: ¿todos saben dónde hay un desfibrilador?”.
El concejal sostuvo que la difusión es clave para alcanzar a vecinos, hoteles, edificios y trabajadores.
“Estamos llegando al centro de hoteles, a los edificios, a las administraciones, que son los que están más directos con todo aquel bloque de gente que nosotros recibimos”.
También destacó que los cursos son gratuitos y que la capacitación puede ser útil en situaciones cotidianas.
“A veces estamos a nivel familiar y podemos tener un quebranto de salud donde podemos estar preparados para salvar, esperando que llegue la ambulancia”.
Los organizadores anunciaron que continuarán recorriendo distintos puntos del departamento con instancias de formación y convocaron a la población a sumarse.
“Estamos convencidos de que salvamos la vida entre nosotros”.