No ha sido la primera cancelación en estos dos últimos años y de ahí que saltaran la alarmas, igual que el pasado mes de junio cuando se supo que el cantante estaba ingresado en el hospital Monte Sinai de Nueva York por una insuficiencia cardiaca. Más tarde fue su sobrino y mánager, Carlos Iglesias, el que aclaraba que la situación que nada tenía que ver con el corazón: "Ha sido una intervención en la parte lumbar de la espalda". Ninguno de sus hijos mayores acudió al hospital y por lo tanto había que dar por buena la explicación que facilitó su sobrino.
Julio Iglesias se podría haber retirado hace tiempo ya que el dinero que gana con los conciertos es mínimo comparado con su imperio económico alternativo a la música. Él mismo ha contado que el día que no se suba a un escenario "será porque ya no esté en este mundo".
Es cierto que la estética de sus actuaciones ha cambiado porque no puede estar tanto tiempo de pie. Ya no se mueve por el escenario y pasa parte de la hora y media apoyado en una banqueta, en el piano o en cualquier otro soporte. Son las tres chicas espectaculares que lleva en el coro las que dan la réplica del movimiento. Poco importa porque Julio Iglesias tampoco ha sido un Raphael, al que el escenario se le queda corto.
El caso es que Iglesias, que cumplirá 73 años el 23 de septiembre dejó hace muchos años los excesos que suelen acompañar a las estrellas del bussines. Y sobre todo las relacionadas con las conquistas femeninas. De su frase "he hecho el amor con más de tres mil mujeres", que confesó cuando cumplió 63 años, ha pasado al "ya estoy retirado" al llegar a los setenta.
Fuente y foto: El Confidencial