Debido a las condiciones en que se encontraba fue sometido a tratamientos de estabilización y conservación.
A partir de la electrolisis se le retiraron las concreciones que lo cubrían y se lo trató por periodo de un año hasta su estabilización y exhibición en espacio cedido por el Argentino Hotel de Piriápolis junto a la reconstrucción a escala con datos históricos de la cureña que lo sostiene.
La pieza, identificada como V04/10, resultó ser un cañón de hierro fundido, de anima lisa y de pequeño calibre, de los denominados pedreros; tiene 1540 mm de largo, y 83 mm de boca, correspondiendo a un calibre de “4”. Su confección era rustica, sin cuidados en su terminación y no presentaba ninguna inscripción.
Las investigaciones realizadas en el sitio arqueológico y la investigación histórico documental se aproximan en relación a tres embarcaciones que naufragaron en esa zona de la costa: la fragata inglesa Duke de Clarens (1805), el brick francés Le Consolateur (1808) y el bergantín inglés Caledon (1809). De estas embarcaciones Le Consolateur es en la que más coincidencias se han registrado, sin embargo, hasta ahora los resultados no han sido concluyentes.
Finalizada esta nueva etapa de conservación y estabilización, el cañón regresará junto a su cureña a la ciudad de Piriápolis para ser exhibidos al público nuevamente, informó el CURE.