Según se expresó en el comunicado, el cierre del turno se produce en un contexto de aumento de la población estudiantil y una notable escasez de instituciones educativas que ofrecen Bachillerato en el departamento.
La comunidad educativa manifestó su preocupación, dado que la noticia fue comunicada a través de los medios de comunicación.
Los docentes señalan que no se pronunció un fundamento pedagógico para justificar esta resolución. Además, consideran que esta reducción de turnos puede perjudicar tanto las oportunidades de los estudiantes como las condiciones laborales de los docentes, lo que podría llevar a una precarización en el sector educativo.
El colectivo planteó una serie de interrogantes en torno a la decisión. Entre ellas, destacaron la incertidumbre sobre el futuro de los estudiantes, el impacto en el Programa Uruguay Estudia, que ofrece la posibilidad de cursar Ciclo Básico a adultos, y la continuidad del proyecto NASA.
También cuestionan si se están protegiendo adecuadamente las trayectorias educativas de los alumnos.
El rechazo a la eliminación del tercer turno se enmarca en una crítica más amplia a los recortes en la educación a nivel nacional.