Indicó que se está buscando generar, “a la brevedad, una instancia de reflexión, pero también de trabajo”, en una comisión multisectorial, para analizar los protocolos de seguridad”.
“Eso es una gota más en los sucesos infortunados que ocurren… Sabemos que las autoridades están preocupadas y que no es fácil. Pero hay que juntarse y convertir este problema en una gran oportunidad”, agregó.
González informó que, en el trabajo diario, “estamos recibiendo agresiones de todo tipo. Nos han apedreado las ambulancias, nos han agredido, nos han escupido, insultado… Nos han querido dar vuelta las ambulancias, nos han robado las ambulancias. No es nuevo. Pero la verdad es que es muy llamativo”. Señaló, asimismo, que hay una especie de “contagio”, ya que este caso se dio enseguida del episodio de violencia registrado en el Pasteur, en Montevideo.
González contó que en una oportunidad ante una emergencia por un paro cardíaco una persona, amigo o familiar del enfermo lo amenazó diciéndole "lo tenés que salvar o no salís vivo de aquí". El infartado había perecido pero simuló que estaba grave y debía trasladarlo al hospital para lograr salir del lugar.
“Tenemos mucho miedo… Estamos muy preocupados. El colectivo médico está muy preocupado, realmente”, afirmó el galeno.
Por su parte, Machado insistió en que hay que trabajar, a nivel del equipo de salud, pero también con la comunidad “para tratar de prevenir” estos hechos.