El exintendente manifestó que los comerciantes están viviendo una temporada “difícil” y esto “la complica más. Temen por el futuro. La imagen no es muy buena. Los visitantes trasmitieron a los hoteles y comerciantes su preocupación”, añadió.
“Hay varias cosas que preocupan en Piriápolis y esta es una de ellas… Y no hay solución inmediata porque la temporada está terminando. Eso les dije, que no creo que haya una solución inmediata… Falta una semana para terminar la temporada”, afirmó.
Expresó que hay que hacer “un trabajo hacia adelante”, con tiempo, para no perjudicar el destino, “que es una maravilla”. Dijo que hay gente consumiendo sustancias, alcohol, haciendo sus necesidades y hasta cortando el pelo en la calle. “Hay de todo. Y Piriápolis merece un compromiso ‘de Estado’, entre todos. Y tengo confianza que se puede lograr”, resaltó.