Al llegar la policía constató que un auto Chevrolet Spark estaba totalmente quemado y que en el asiento trasero había un cuerpo calcinado. En cuanto comenzó la investigación quedó claro que el crimen había ocurrido en otro lugar y que luego se había trasladado el cuerpo hasta allí y se había iniciado el fuego.
Poco después se pudo establecer que Vitabar había estado en un local de comidas de la Avda. Joaquín de Viana sobre las 23.00 del sábado y que luego se dirigió hacia el Kennedy. Imágenes de cámaras del CCU lo situaron ingresando al barrio sobre las 23.30.
Asimismo, información que la familia hizo llegar a FM GENTE daba cuenta de una relación que Vitabar tenía con una mujer y a cuya casa podría haberse dirigido tras comprar la comida.
El 1 de agosto de ese año fueron formalizados por la justicia tres personas en relación al homicidio. Carlos Washington Bitencourtt de los Santos (alias Chino, 27 años y poseedor de antecedentes penales), Lila Elena Fernández Chavez de los Santos (38 años y que mantenía una relación con Vitabar) y Gimena Karina Cisneros Zubirí (38).
Los tres estaban junto a Vitabar el sábado por la noche y se trasladaron al barrio Kennedy adonde horas más tarde apareció incendiado el Chevolet Spark.
Tras darle muerte, los tres realizaron extracciones de dinero en cajeros de Maldonado, San Carlos, La Coronilla y el Chuy con la tarjeta de Vitabar por una suma total cercana a los 89 mil pesos.
Culminado el juicio oral y público, la justicia condenó este lunes a Carlos Washington Bittencourtt de los Santos como autor penalmente responsable de un delito de homicidio muy especialmente agravado a la pena de 25 años de penitenciaría.
A Lila Fernández Chávez se la condenó como autora penalmente de un delito de homicidio muy especialmente agravado a la pena de 27 años de penitenciaría (el vínculo con Vitabar fue agravante) y a Gimena Karina Cisneros, como autora penalmente de un delito de homicidio muy especialmente agravado, a la pena de 25 años de penitenciaría.