A fines de agosto, la Policía recibió una denuncia porque personas habían usurpado una casa de una persona privada de libertad, ubicada en el Barrio Pinares, y estaban vendiendo sus pertenencias. Se indicó que habían comercializado muebles, electrodomésticos, motos y hasta autos.
Personal del Área de investigaciones del Distrito II contactó a una mujer vinculada al hecho, quien alegó que era la pareja del preso, aspecto que fue negado por el recluso.
Tras otras averiguaciones, el personal actuante logró establecer que un hombre había realizado varias ventas de objetos de esta vivienda, por lo que fue detenido y llevado ante el magistrado. El 15 de este mes el Juez Penal de 4º Turno dictó sentencia definitiva en un proceso abreviado para Guillermo Mauricio Corbo Fontana, de 32 años, poseedor de antecedentes penales, y lo condenó como autor penalmente responsable de un delito continuado de hurto especialmente agravado, a la pena de 22 meses de prisión. También se dispuso la devolución de los bienes a su legítimo propietario.
Luego, el viernes pasado, fue detenida la mujer, que estaba siendo buscada por este caso. Fue intervenida en la calle Sabiá casi Golondrinas, sometiéndola ante la justicia competente.