“El desencadenante fue el fin de semana pasado. Pero esto no es algo puntual, es general y debe llamarnos a la reflexión. Y los adultos tenemos que hacernos responsables de la parte que nos toca”, enfatizó.
Informó que en Maldonado hay más de 1.600 jóvenes inscriptos en los torneos de fútbol, “que muevan unas 8.000 personas cada fin de semana. Sacamos las estadísticas. Es mucha gente para que esto se vea empañado por una minoría. Es una situación que viene creciendo y que tenemos que controlar”, afirmó.
“Sabemos que lo que estamos iniciando hoy no es la cura, o es la solución; pero es un paso. Queremos que todos los involucrados en esto nos veamos las caras y colaboremos. El camino no es el de la violencia… No estamos trabajando en esto para que no se nos escape de las manos. Los clubes están comprometidos, pero tenemos que ayudarlos. Esto se arregla entre todos o se nos va de las manos. Y si no se arregla, tenemos que cerrar, porque no podemos tener todas las semanas una batalla campal en una cancha de fútbol”, añadió.