"La pandemia fue un golpe muy duro". Freire, recordó que la cena de año nuevo de la pasada temporada no se sabía cómo realizarla. “El distanciamiento, el cierre a la hora 0, el fuerte endeudamiento y hasta algunos que cayeron”, dijo.
Afirmó, que “hubo medidas para poder ayudar”. Sostuvo, que nada es color de rosa, pero se vive con otra esperanza y con los pies sobre la tierra, seguro que salimos más fuerte”.
“Cualquier cosa mejora la temporada pasada, hay que ir a diciembre 2019 para tener una suerte de comparación, porque la temporada pasada no es ninguna medida”, expresó.
Hoy se enfrentan casos de Covid y el empresario también indicó se enfrentan a la inflación y la suba de costos fijos, con ayudas que también son parte de la realidad, pero desde una mirada distinta.
Freire, afirmó que “hay 3.500 puestos directos y estamos esperando volver escuchar al portugués en las calles”. “Hubo gente que descubrió Punta del Este, por uruguayos que anteriormente buscaban otro destino”, agregó.
La temporada pasada trabajó a un 30% de sus posibilidades y lo interno amortiguó el golpe, pero con esos números nadie puede alcanzar niveles de rentabilidad.
Punta del Este, marcha con una alta gama de opciones de ofertas y precios, fomentando una gastronomía de calidad. Hay apertura de nuevos locales, se sumaron 40 socios y negociaciones que tienen el respaldo de 108 socios.
Recordó, que un 95% paga con tarjetas, “dimos una discusión hace 4 años y se lograron puntos de encuentros, sabiendo de ese respaldo mencionado y de una marca como Punta del Este”.
La gastronomía altamente profesionalizada junto a otros esfuerzos tales como lograr una ciudad universitaria, concretar los eventos deportivos en el invierno y los tours gastronómicos, forman parte de las opciones para hacer posible desestacionalizar un turismo que lo necesite, dijo.