El damnificado fue un hombre de 30 años que declaró que en el patio de su casa, sobre una mesa, había dos pares de zapatos y un buzo tipo canguro masculino y que, en determinado momento, los efectos desaparecieron.
Posteriormente, y con información recabada por los policías que actuaban en el caso, se detuvo a un joven de 22 años que vestía una de las prendas denunciadas como robada.
Sometido ante la justicia, se determinó el procesamiento con prisión por un delito de violación de domicilio agravado, fuera de la reiteración, con un delito de hurto.