La investigación y el análisis de los registros fílmicos obtenidos de cámaras de seguridad particulares, permitió identificar a Silveira Carballo.
Enterada la fiscalía de turno, dispuso su requisitoria siendo localizado por los investigadores y derivado a la dependencia policial.
Resultó que también había sido el responsable de otro hurto, de idénticas características, concretado un día antes cuando se llevó otra cartera, de otro vehículo.
Una vez conducido a la sede penal resultó condenado y enviado a la cárcel por ambos hechos.