Los inmigrantes, y los jóvenes uruguayos que precisan ingresos ponen sus motos ( y los arreglos que surjan), no tienen uniformes ni cobertura de salud y arriesgan su integridad física en ciertos barrios de diferentes puntos del país.
Gambera sostuvo que la organización es lo único que puede cambiar el panorama que se observa hoy, donde los responsables muchas veces ni siquiera están en el país.