Indicó que luego la empresaria no les contestaba ni llamados ni mensajes. “Cuando íbamos al restaurant nos cerraban las puertas. No nos dejaban entrar… Teníamos adentro objetos personales, también. Y ahí contactamos a la abogada del SUGHU (Sindicato Único Hotelero y Gastronómico del Uruguay) y empezamos a ver si podíamos cobrar”, señaló.
“Se hizo el 15 de marzo y no habíamos cobrado el sueldo de febrero. Y no nos había pagado nada, ni las horas extras. Y tampoco nos daba de baja en el BPS para poder pedir el seguro de desempleo. Empezamos a pedir audiencias y no se presentaban… Ellos son extranjeros, tanto ella como el esposo. Y quedamos con las manos atadas. Ahora vamos a empezar a hacer juicios individuales, porque por la parte grupas no hay más nada para hacer”, agregó.
“Siguen generando deudas en todas partes… Los proveedores nos han llamado a ver si tenemos alguna idea, porque también les debe. El miedo nuestro es que dé quiebra y se vaya del país y no podamos cobrar nada, como ya ha pasado”, señaló.
Larisa dijo que, con el fin de hacer visibles sus reclamos, el jueves, entre las 11 y las 17, los empleados van a hacer una manifestación frente al restaurante, con el apoyo del SUGHU.