Insistió en la necesidad de encarar "cómo la familia puede prevenir o puede detectar, prevenir y detectar el uso problemático de substancias".
PROYECTO SOCIO EDUCATIVO
Trillo fundamentó que el de El Jagüel "es un proyecto socio educativo que para nosotros es fundamental, es como el sello nuestro: socio educativo".
"La inserción social y la educación de ellos (los adictos); dar las herramientas para continuar la vida; esto no es un acto de fe, con la fe no logramos resultados, o no solamente con la fe", se corrigió.
Afirmó que "logramos resultados con una evaluación técnica, con una evaluación psiquiátrica, con una evaluación de psicólogo, asistente social, talleres, educación".
"Fundamentalmente hay que aportar educación, y en esta etapa creo que haciendo un poco la síntesis, la educación ahora creo que pasa a un plano superior que es a la comunidad: nosotros debemos educar a la comunidad", reiteró.
Admitió que "existiendo dificultades de articulación, porque tenemos la claridad..., estamos convencidos, para nosotros no es gastar en salud sino que es invertir en salud, ese es el concepto que debemos de cambiar" primero.
LA DROGA COMO PRÓTESIS
Trillo continuó expresando su convicción cuando dijo que "no podemos seguir mirando para el costado, no podemos seguir pensando que esto no existe; el problema está, está instalado en la sociedad, es un problema que tiende a crecer por las características" que tiene actualmente.
"Hemos constatado que cuando la familia se involucra con el usuario problemático de drogas el diagnóstico mejora muchísimo, la adicción es una consecuencia, la causa hay que buscarla por otros lados, y muchas veces dentro del núcleo familiar", apuntó.
Sostuvo que hay detrás de la problemática del adicto "familias disfuncionales con dificultades, la carrera loca por el consumismo, quiero tener la casa, quiero tener el auto, quiero..., y olvidamos muchas veces los gurises que nos reclaman, que nos piden atención y no nos damos cuenta que en esa carrera loca se nos van y de repente en un período de auxilio que no entendimos ellos acuden a esa prótesis que es la droga".
"Nadie debe sentirse ofendido si..., y de esto yo me hago cargo personalmente de lo que digo, no hacemos tanto escándalo y tanto barullo cuando las drogas sociales están permitidas, como son el alcohol y el tabaco", provocó.
Señaló que "no causa el mismo efecto una persona en estado de ebriedad en una plaza como un chico víctima del consumo en una plaza; creo que tenemos que empezar a sincerarnos como sociedad, pero no en Maldonado, en Uruguay: tenemos que atender este problema con el rigor técnico que el problema tiene".