“La determinación surge ante la necesidad de preservar la adecuada circulación vehicular y peatonal, proteger el ambiente urbano y evitar molestias derivadas de la ejecución de obras durante los meses de mayor actividad turística”, dice el comunicado de la intendencia.
“Entre los impactos que se buscan minimizar se incluyen ruidos, contaminación visual y riesgos para la seguridad de residentes y visitantes”, añade.
Además señala que las prohibiciones incluyen “excavaciones, movimientos de tierra, apertura de zanjas, cortes o roturas en veredas y pavimentos, colocación de postes, instalación, sustitución o modificación de cableados, ductos, cañerías y demás infraestructura de servicios públicos o privados”.
Indica que el incumplimiento de esta medida supondrá multas y sanciones y paralización inmediata de los trabajos.
Foto: IDM