Bisogno explicó que la medición de la pobreza en Uruguay se realiza mediante dos enfoques principales: el método del ingreso (monetario) y el Índice de Pobreza Multidimensional (no monetario). A estas dos dimensiones se sumó una tercera: la medición subjetiva, implementada en 2025.
“Es muy sencilla, yo voy a su casa y le pregunto ¿usted se considera que su hogar es pobre? Y me dice sí o no. Si me dice sí, yo lo pongo dentro de la pobreza subjetiva, y si me dice no, no lo pongo dentro de la pobreza subjetiva”, detalló el jerarca.
Bisogno señaló que en 2025 la pobreza en Uruguay por método del ingreso asciende a un 16,6%, mientras que la pobreza multidimensional es de un 18,7%. “Pero cuando le preguntamos si la gente se considera pobre o no, la respuesta asciende a un 31,3%. El doble prácticamente de las otras dos mediciones de pobreza”, evaluó el especialista.
“Hay una discrepancia muy grande entre lo que son la percepción de pobreza y la objetividad de pobreza”, enfatizó.
Según la metodología del Instituto Nacional de Estadística , la canasta de ingresos de un hogar de tres personas inquilino en Montevideo no puede ser menor a $54.000 mensuales para no ser considerado bajo la línea de pobreza. Para los no inquilinos el monto exigido es de $40.000 para Montevideo y $33.000 para el interior.