Estados unidos, historias, 11 s
Internacional
19:00

Una dijo “te amo, adiós” desde un avión secuestrado y otra se salvó por minutos de las Torres Gemelas: las historias que dejó el 11 de setiembre de 2001

Las historias de Honor Elizabeth Wainio, una de las pasajeras del vuelo 93, y Sarah Ferguson, quien debía estar en la Torre Norte minutos antes del ataque, muestran dos destinos marcados por aquel día.

Compartir:
El 11 de setiembre de 2001 dejó miles de historias personales detrás de los atentados. Algunas terminaron con la muerte de sus protagonistas y otras cambiaron por cuestión de minutos.

Una de ellas fue la de Honor Elizabeth Wainio, conocida por su familia como Lizz. Tenía 27 años y viajaba en el vuelo 93 de United Airlines, uno de los cuatro aviones secuestrados ese día.

Desde el avión, los pasajeros comenzaron a conocer lo que estaba ocurriendo en Nueva York y Washington a través de llamadas telefónicas. Entendieron que no se trataba de una toma de rehenes, sino de un ataque coordinado.

Lizz logró comunicarse con su familia y, durante la llamada, intentó tranquilizar a su madrastra.

“Esto va a ser mucho más difícil para ti que para mí”, le dijo.

También le contó que los pasajeros se estaban preparando para intentar recuperar el control del avión.

“Se están preparando para irrumpir en la cabina. Tengo que irme. Te amo. Adiós”, fueron algunas de sus últimas palabras.

A las 10:03 de la mañana, el vuelo 93 se estrelló en un campo cerca de Shanksville, Pensilvania. Murieron las 40 personas que viajaban a bordo. La investigación determinó que los pasajeros habían intentado recuperar el control de la aeronave y evitaron que llegara a su objetivo.

Otra historia relacionada con aquel día tuvo un desenlace diferente.

Sarah Ferguson, entonces duquesa de York, debía estar en el piso 101 de la Torre Norte del World Trade Center alrededor de las 8:45 de la mañana. Allí funcionaban las oficinas de su fundación, Chances for Children.

Sin embargo, una entrevista que tenía antes se extendió más de lo previsto y retrasó su llegada.

A las 8:46, el primer avión impactó contra la Torre Norte.

Ferguson nunca llegó al edificio.

Entre los escombros fue encontrada Little Red, una muñeca que era utilizada como mascota de su fundación. En un primer momento, los fotógrafos pensaron que pertenecía a un niño. Actualmente forma parte de la colección del museo del 11-S.

Las dos historias muestran, desde lugares diferentes, cómo aquel día quedó marcado también por pequeñas decisiones y circunstancias que cambiaron destinos.

Sarah Ferguson (exduquesa de York) está conectada históricamente con las regatas en Punta del Este principalmente por su rol como madrina y protectora del famoso velero británico Maiden.
Compartir:
Más noticias