La edila sostuvo que compraban animales que se encontraban enfermos o en malas condiciones y que luego recibían tratamiento.
“Son caballos que estaban enfermos y es para la rehabilitación”, afirmó.
Colombo aseguró además que cuentan con documentación que respalda la atención que recibían los animales.
“Tenemos certificado de la facultad, que fueron atendidos; boletas que se pagó”, señaló.
Ante las preguntas sobre el origen del dinero utilizado para comprar los animales, Colombo respondió que se trata de recursos propios.
“Es mío, estimado, es mío, es mi patrimonio y tengo cómo probarlo”, afirmó.
También negó que existieran socios o colaboradores detrás de la actividad.
“No tenemos socios colaboradores; somos apenas dos o tres personas que, bueno, cuando hay un caballo en mal estado, lo compramos y además le damos el tratamiento, que no es barato”, explicó.
Colombo sostuvo que la situación también estuvo vinculada, a su entender, con “la envidia y otros intereses”, y señaló que actualmente el caso está en manos de la Justicia.
“Hoy está todo en manos, afortunadamente, de un juez penal”, afirmó.
La edila también aclaró que su renuncia fue a la vicepresidencia de la Junta Departamental y que continúa como edila.