El diputado nacionalista Sebastián Andújar cuestionó duramente el funcionamiento del SUCIVE, el precio de las patentes y el sistema de multas de tránsito. Denunció un esquema recaudatorio “rígido, confiscatorio y socialmente injusto” y convocó al Parlamento a intervenir para proteger a los trabajadores.
El diputado del Partido Nacional Sebastián Andújar utilizó la media hora previa de la Comisión Permanente para cuestionar con dureza el actual funcionamiento del SUCIVE, el valor de las patentes de rodados y el sistema de multas de tránsito, al que calificó como “rígido, poco sensible y socialmente injusto”.
Andújar recordó que el SUCIVE fue creado para ordenar, transparentar y terminar con el clientelismo en el cobro de patentes entre departamentos, pero sostuvo que con el paso del tiempo “se transformó en algo muy distinto a lo que se había prometido”.
“Hoy es percibido por miles de uruguayos como un mecanismo de recaudación rígida, poco sensible a la realidad económica y social de la población y cada vez más distante de la noción de justicia tributaria”, afirmó.
El legislador señaló que el precio de las patentes resulta en muchos casos “claramente desproporcionado” en relación al valor real de los vehículos, al uso efectivo que tienen y, sobre todo, a la capacidad contributiva de sus propietarios.
“No es razonable que un trabajador que utiliza su vehículo para trabajar —repartidores, fleteros, taxistas, pequeños emprendedores— termine pagando montos que en muchos casos equivalen a un salario mensual”, sostuvo.
Andújar advirtió además que el sistema de patentes se ha convertido, en los hechos, en un respaldo financiero para las intendencias.
“El cobro de la patente pasó a ser un aval bancario. Los fideicomisos de las intendencias están garantizados con esos ingresos. Eso generó una voracidad recaudatoria que hizo perder la perspectiva sobre lo que es justo en el cobro de un tributo”, expresó.
También cuestionó con dureza el sistema de multas de tránsito y el uso masivo de radares y cámaras.
“Se habló de educación vial, pero hace tiempo dejó de ser educación. Hoy es recaudación. Se sustituyó al inspector por la máquina que multa. Eso ha generado una bronca generalizada en todo el país”, dijo.
Y agregó:
“Hay multas que tienen un tinte confiscatorio. Incluso se multa por no pagar la patente, sin analizar si esa persona no pudo hacerlo por problemas económicos. Es castigar dos veces al mismo ciudadano”.
Para Andújar, la situación configura “una injusticia tributaria” y un “exceso de poder de los gobiernos departamentales”.
“Respetando la autonomía departamental, el Poder Legislativo tiene que intervenir en los montos, en el tipo de multas y en los valores de las patentes”, sostuvo.
Finalmente, convocó a todos los legisladores a trabajar en una solución de fondo:
“Esto nos va a traer diferencias, porque cada uno después tiene que responder en su departamento. Pero esto es proteger a la gente y, sobre todo, al que trabaja y necesita su vehículo para vivir”.