Se trataba de Víctor Labrooy, “un inglés que regentaba un comercio en la calle Cuareim”. Orlando dijo que apareció “con un balazo en el lado derecho de su cabeza”.
“Se supone que la persona que lo mató lo citó o que el levantó en la carretera”, porque almorzó solo en un parador del km 62, donde leyó un carta que le cambió el estado de ánimo, aunque no se sabe que decía la misiva, porque nunca apareció. El cuerpo fue encontrado en la zona de la Laguna del Diario.
“Como el caso nunca se aclaró, eso me motivó a idear una novela de ficción y que genera una historia paralela al asesinato de este señor… Cuatro días después del asesinato, el Daily Mirror saca un artículo que dice que era un agente de los servicios secretos de Su Majestad, lo que se llama el MI6”, destacó.
Recordó que eso alimentó el interés y los tirajes de los diarios de la época, que sacaban páginas y ediciones especiales sobre “el misterioso asesinato del espía inglés en Punta del Este”.
De todas formas, aclaró que “no es un libro sobre la vida de Labrooy. Es sobre las circunstancias que llevaron a alguien, o a muchos, para determinar la muerte de un ciudadano inglés, que tenía la particularidad de estar en el servicio secreto del gobierno inglés”.