La particular secuencia comenzó próximo a la 1:00 del 18 de agosto, cuando policías realizaban un operativo de prevención en la zona de avenida De Los Cisnes, en Sauce de Portezuelo.
Durante el procedimiento, los efectivos vieron a un hombre que intentó esconderse ante la presencia policial. A pocos metros encontraron abandonada una garrafa de 13 kilos.
El hombre fue identificado y trasladado al destacamento policial para una mejor identificación. Sin embargo, en ese momento no existía ninguna denuncia por el robo de la garrafa, por lo que la Fiscalía dispuso que recuperara la libertad.
La situación cambió pocas horas después.
Próximo al mediodía de ese mismo día, una mujer se presentó en el destacamento y denunció el hurto de una garrafa de 13 kilos. Según la denuncia, había sido robada en una zona cercana al lugar donde había sido intervenido el hombre.
Ante esta nueva información, la Fiscalía solicitó su detención.
Tres días después, el 21 de agosto, el hombre fue ubicado mientras circulaba por la zona de Playa Grande y detenido por policías.
Tras comparecer ante la Fiscalía, fue conducido ante la Justicia.
Finalmente, se dispuso su formalización por la presunta comisión de un delito de receptación y se estableció como medida cautelar el arresto domiciliario total durante 180 días, con colocación de un dispositivo electrónico de monitoreo.