Informó que se eligieron a 120 postulantes y, al ingresar se les hizo firmar un documento que establecía que el ingreso era “provisorio”, porque estaba sujeto a evaluaciones médicas si psicológicas.
Volpe dijo que, en junio, hubo una prueba y empezaron las clases. Agregó que, en setiembre, seleccionaron a una primera tanda y él que quedó comprendido en la segunda, y los citaron a una evaluación individual a nivel psicológico. “Del turno de la mañana, que éramos más de 20 personas, nos ‘bocharon’ a todos. No dejaron ni a uno… Y a los que fueron de la tarde también, según tengo entendido. En total, éramos casi 50. No salvo uno la segunda instancia”, destacó.
Se preguntó para qué les hicieron hacer todo el esfuerzo, si un mes antes de terminar la formación, “nos echan. Y no quedó ni uno de esta segunda tanda”, insistió.
“Yo no estoy criticando a la Escuela departamental de Policía. Ahí se portaron muy bien con nosotros. Lo que critico es el manejo del Ministerio en todo esto. Jugó con nuestras expectativas. Perdimos tiempo, dinero… Si va a decir que no es psicológicamente apto, no se puede esperar hasta último momento. El filtro hay que hacerlo al principio”, consideró.