En una mirada de mediano plazo, los juicios sobre el presidente también se han mostrado estables a lo largo de todo el año. Luego de la caída en diciembre, cuando alcanzó su mínimo de 39% (en medio del denominado “caso Astesiano”), a partir de febrero el presidente recupera niveles razonablemente similares a los previos (aunque sin volver a los niveles superiores al 50% que tuvo hasta mitad de 2021.
JUICIOS POLARIZADOS
Las opiniones sobre el desempeño del presidente están cortadas fuertemente por los alineamientos políticos. Entre los votantes de la Coalición Multicolor de la última elección, la aprobación al trabajo de Lacalle Pou es muy amplia (75%), y la desaprobación muy baja (9%). Pero, entre los votantes del Frente Amplio, la situación es la inversa: 12% de aprobación contra 66% de desaprobación.
Los juicios tienen también algunas variaciones según la edad. El presidente recoge un saldo positivo en todos los rangos etarios, pero su nivel de aprobación, y su saldo neto, crecen conjuntamente con la edad. El saldo neto es de +8 entre los más jóvenes, y de +37 entre las personas de 65 años y más.
COMPARACIÓN HISTÓRICA
Cuando se comparan los juicios actuales, con los que tenían los presidentes anteriores a la misma altura del período, Lacalle Pou ocupa un lugar destacado. Su registro solo es superado por el que recibía el ex presidente Vázquez en su primer gobierno (50% de aprobación y 24% de desaprobación, con un saldo neto de +26), y es levemente superior al que recibía José Mujica en 2013 (46% de aprobación y 33% de desaprobación, saldo neto +13). Todo el resto de presidentes, incluyendo Tabaré Vázquez en su segundo período, a esta altura del ciclo de gobierno se encontraban con saldo neto negativo.