La instancia es propicia para reflexionar sobre el funcionamiento del Plan Nacional de Salud Mental, aprobado hace casi tres años. “Ha tenido avances pero resta mejorar mucho. Se iniciaron acciones para grupos prioritarios pero faltan recursos humanos para llegar a todas las modalidades que se plantea el plan, que es muy ambicioso”, comentó Amoroso.
La escasez de personal, en estos casos, no se registra en el área médica sino en otras disciplinas relacionadas con la integralidad de los tratamientos. “Las prestadoras están con faltas de recursos humanos como sicólogos y asistentes sociales”, precisó Amoroso, quien reconoció la necesidad de capacitar y contratar más recursos humanos tanto a nivel público como privado.
“El plan apunta a sostener a las personas en lo previo, para no llegar a las descompensaciones graves que impliquen internación”, destacó la doctora. También intenta abatir la tasa anual de suicidios, que en Uruguay es de 15 cada 100.000 habitantes. Si bien la tasa se mantiene desde hace cuatro años, preocupa porque los casos no bajan.
Maldonado muestra “el mismo nivel que el promedio nacional”, aseguró Amoroso. Y agregó que, desde su punto de vista, las cifras de suicidio que alarmaban por su cantidad en el departamento de Rocha “se han ido revirtiendo”.
Amoroso recordó que el Ministerio de Salud Pública exige a hospitales y mutuales un registro de todos los intentos de autoeliminación y un reporte mensual; además de un seguimiento de esos casos. “En Maldonado esas disposiciones se cumplen”, aseguró.