“Cabe señalar que muchas de esas adquisiciones se realizaron a través de múltiples empresas de las que los imputados eran propietarios. Dichas sociedades actuaban mediante testaferros (tales como B., D.C. y P.), los que eran allegados y tenían sin lugar a dudas un vínculo con los hoy acusados, prestándose para actuar como representantes legales de las empresas. En tal sentido, las sociedades fueron conformadas para ocultar el verdadero origen y propiedad real de los bienes, productos u otros derechos relativos a los mismos, procedentes de la actividad ilícita que desarrollaran los imputados”, agrega el fiscal.
A esos 11 años pedidos para Balcedo y los 10 para Fiege se les debe descontar la prisión preventiva que el sindicalista cumple en Montevideo y su esposa en El Gran Chaparral, la casa de la familia en la zona circundante a Piriápolis.
En la sección documentos de esta web se puede acceder al escrito completo presentado por el Fiscal Alejandro Machado.
foto: archivo Subrayado