Acerca de cómo se entero que había sido nombrado como Balón de Oro del Mundial, expresó: “La verdad es que, al estar nominado, esperaba a ver qué pasaba, sobre todo después de los rumores que había sobre que podía ganarlo, pero nadie decía nada. Entonces recibí un mensaje de un amigo de Buenos Aires: “Felicitaciones, sos Balón de Oro”. Después me llamó mi representante y ahí ya estaba confirmado”.
Además contó que fue tirado por sus compañeros a la piscina del hotel: “Empecé a recibir otros llamados y de pronto cayeron todos mis compañeros a la habitación. Cuando me quise dar cuenta, ¡ya me habían tirado a la pileta del hotel!””.
“Fue increíble cómo vinieron todos a felicitarme a la habitación. El hecho de haber sido esperanza para mis compañeros o mucha gente en Uruguay, y haber devuelto esa confianza dentro de la cancha sin dejar de ser uno más, me pone muy bien. También quiero destacar a los que jugaron poco o no jugaron, porque son los conforman la base del grupo. Esto también es de ellos”, agregó.
Asimismo mostró su alegría por recibir este reconocimiento, pero a su vez un poco triste por no haber podido llegar a la final: “Tanto el premio como los goles me dejan muy feliz, pero la verdad es que me voy un poco triste porque, al ver la final, sentí que estuvimos realmente cerca de jugarla. Perder la semifinal fue un golpe duro, que me costó un par de días superar y todavía no lo he digerido del todo”.
Por último, reconoció que España fue justa campeona del Mundo: “Sin dudas. Jugó el mejor fútbol a lo largo del torneo, logró recuperarse rápido de su derrota ante Suiza y siempre fue protagonista. ¡Aprovecho para felicitar a sus jugadores y cuerpo técnico! Ojalá algún día nos toque a nosotros…”.