Efectivos policiales habían llegado a una casa del Balneario Buenos Aires, donde una mujer mayor de edad había sido agredida por su expareja y presentaba lesiones en el rostro.
Minutos después, el hombre de 43 años y poseedor de antecedentes penales fue detenido y se constató que tenía una orden de restricción vigente con relación a la mujer, que no había respetado.
El caso pasó a Fiscalía y luego al Juzgado, donde se dispuso la formalización.