“No importa la lluvia caída, si bien nos hizo mucho daño. Nos tenemos que permitir, también, estos espacios de disfrute que significa dejar librado al uso público este espacio de convivencia, donde nos habíamos comprometido a intervenir”, señaló.
La alcaldesa no precisó el monto de la inversión, “porque (la obra) se hizo por funcionamiento y ahora no lo puedo decir…”, explicó
Resaltó que los trabajos comenzaron en 2016 “con una bomba para preservar los jardines y construyendo bancos. Después vino el recambio de baldosas, el enjardinado… Después estuvimos en conversaciones con una empresa de la zona, que donó los juegos, a los que se les eliminó la arena y se les puso un piso de alto impacto. Después decidimos eliminar los escalones, para que sea accesible. Hoy tenemos juegos inclusivos, una plaza accesible, iluminada, segura, para el disfrute de todos”, subrayó.
También recordó que la manzana “fue comprada por los vecinos”, mediante la realización de beneficios, y luego donada “para que se estableciera una plaza”.