Esas medidas apuntan al cuidado de los recursos humanos y, por eso, en varias áreas se ha vuelto al tele-trabajo y a aplicar estrategias de backup sobre todo en los sectores de atención crítica.
En cuanto a la infraestructura, Rodríguez aseguró que el sanatorio no tiene problemas mientras se mantengan estos niveles de casos y que, de hecho, está previsto ampliar -si fuera necesario- el cupo de camas para áreas de cuidados críticos.
El director explicó que actualmente ingresan a CTI un 2% de los casos activos por lo que no se está ante una situación de saturación del sistema.
"En la medida que la gente responda y se mantengan los cuidados indicados podremos volver a ser ejemplo mundial en esta pandemia", dijo Rodríguez.
También aseguró que dados los protocolos y el manejo que impera en la institución hay tranquilidad en cuanto a que no habrá infecciones cruzadas.
Rodríguez reveló que del total de casos activos de Covid-19 que tiene el departamento, 20 se atienden a través de Semm Mautone y que hay equipos de seguimiento de los casos.
El promedio de test que están realizando es de 150 y hay posibilidades de tomar la muestra en domicilio, en el estacionamiento desde el auto o en el propio sanatorio.
Por otra parte, el nivel promedio de ocupación del CTI es de 60%, igual que la media del resto de país. En ese sentido, los "cuellos de botella" pueden darse por el lado de los recursos humanos y no por la falta de camas o respiradores, dijo Rodríguez.
El tiempo que transcurrió desde que comenzó la pandemia, explicó, sirvió para conocer más a la enfermedad, aprender a cómo tratar a los pacientes y permitió correr con ventaja y aprender de otros países y generar estructura.
El director de Semm Mautone aseguró que "no hay nada milagroso en otro lado con que no pueda contarse en Uruguay".