En la carta, Cabrera sostiene que lo que le pasó a él y a su familia fue “una tragedia”, añadiendo que inició acciones legales contra el Estado, una demanda penal contra la niñera y que tiene tres o cuatro juicios civiles más que prefiere mantener en reserva.
En la misiva, el hombre dijo que él y su esposa son “padres responsables, atentos y ocupados siempre en la crianza” de sus hijos. “En nuestro hogar reina el amor y el respeto; las buenas costumbres y la educación prevaleció en los valores transmitidos por nuestros respectivos padres”, añadió.
Aquí la carta completa:
HABLO LA JUSTICIA: INOCENTE
El 29 de julio del 2016 fui procesado con prisión por Atentado Violento al Pudor hacia mi hijo de 6 años de edad, por una denuncia anónima al 0800.
El 4 de octubre pasado el Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 3er. Turno revocó el auto de procesamiento, absolviéndome por unanimidad de sus integrantes y ordenando mi inmediata liberación.
La Justicia tarda, pero llega.
En resumidas palabras, SOY INOCENTE, fui a la cárcel por un delito que no cometí y la Justicia se expidió.
Estuve 14 meses y 6 días preso en la cárcel siendo inocente; fui acusado injustamente de un delito que JAMAS ocurrió, NINGÚN tipo de violencia, ni ninguna de las disparatadas INFAMIAS que se dijeron y publicaron en varios medios de comunicación hasta el hartazgo, NADA ES CIERTO, como quedó demostrado no por mí sino por la Justicia.
Mi esposa –también acusada y privada de la tenencia de nuestros hijos- sufrió también las infamias y calumnias generadas, quedando toda mi familia expuesta al desprecio público.
Quiero decir públicamente que mi esposa y yo somos padres responsables, atentos y ocupados siempre en la crianza de nuestros hijos; en nuestro hogar reina el amor y el respeto; las buenas costumbres y la educación prevaleció en los valores transmitidos por nuestros respectivos padres.
Lo sucedido fue una verdadera tragedia para nuestra familia y amigos, con consecuencias nefastas para todos, algo impensable e inimaginable que dejó una herida; pero a pesar de todo, SIEMPRE nos mantuvimos unidos y confiando en que todo se aclararía y se haría justicia.
Agradezco a todas las personas que se preocuparon y confiaron en mi inocencia, dándome su apoyo incondicional; y agradezco especialmente a mis hermanos, a mis suegros y al enorme y maravilloso grupo de amigos que no permitieron que decayera
en esos momentos difíciles.
Por ello reitero, habló la justicia: SOY INOCENTE.
Atte.
César Humberto Cabrera Pérez