La Guardia Republicana patrullaba la zona cuando visualizó que un sujeto huía al verlos. En ese momento lo detuvieron y le incautaron un revólver calibre 38 mm con seis cartuchos.
Recibió una condena como autor penalmente responsable de un delito de tráfico interno de armas y municiones en régimen de reiteración real con un delito de porte o tenencia de armas de fuego en lugares públicos.
La pena que se le impuso fue de 10 meses de prisión pero será sustituida por un régimen de libertad a prueba por igual plazo. Deberá cumplir arresto domiciliario total los dos primeros meses y por el resto de la condena tendrá que someterse a una serie de obligaciones.