Otra situación que han constatado es que en la zona de La Barra adultos acceden a alquilarles a los adolescentes determinado tipo de propiedad para que los hijos vivan durante las vacaciones, y allí realizan fiestas particulares. Dijo que prácticamente todos los días reciben denuncias sobre estas fiestas.
“Los jóvenes de Montevideo por ejemplo durante el invierno los padres le dan dinero y estos van comprando alcohol para prepararse para esta fecha. También hemos visto padres que dejan a sus hijos menores, chicas de 13, 14, 15 años, a una cuadra o en la esquina de la casa donde tendrán la fiesta, sin ninguna protección o cuidado respecto de sus hijos”, contó Guadalupe.
También reciben denuncias respecto de una situación que implica a jóvenes mayores de edad que a cambio de dinero que negocian en el momento acceden a comprarle alcohol para los adolescentes.
Explicó que en algunos casos la venta en los comercios es directa, en otros casos el comerciante apela a otras estrategias o recursos para tratar de ocultar la ilegalidad para brindar el alcohol, por otras puertas o zonas del mismo comercio, que están ajenas a la vista del público.
Aclaro que el cuerpo inspectivo no tiene un afán recaudador, sino de proteger a los niños, niñas y adolescentes, es por esto que cuando realizan los controles dialogan con los adolescentes, le brindan información y entregan folletos para sensibilizar sobre la problemática.
En las próximas semanas realizaran campañas con un mensaje hacia los adultos, que se hagan cargo y responsables de sus hijos menores de edad y a los comercios para que lleven adelante una actividad comercial responsable.