El dispositivo comenzó a emitir señales desde distintos puntos del continente. Desde Alemania, el paquete viajó hacia Múnich y luego cruzó Austria, Eslovenia, Croacia y finalmente llegó a Bosnia, donde dejó de moverse. Ante la falta de actividad del GPS, el tiktoker tomó un vuelo al lugar.
Al llegar, descubrió que el calzado estaba exhibido en una tienda de segunda mano. Decidió comprarlo por 10 euros y consultó a una empleada del local, quien le informó que los productos llegaban por medio de importaciones y negó que se tratara de artículos donados a organizaciones.
Tras la repercusión del video en redes sociales, la Cruz Roja Alemana publicó un comunicado explicando que parte de las donaciones se entregan a empresas recicladoras cuando no cumplen ciertos criterios de calidad.