La directora nacional de Políticas de Género, July Zabaleta, informó que se encuentra en evaluación la necesidad de aumentar la cantidad de dispositivos disponibles. Además, se estudia la incorporación de una nueva herramienta destinada a personas con medidas cautelares de no acercamiento. El objetivo principal apunta a ofrecer respuesta en situaciones de emergencia.
También señaló la intención de simplificar el proceso administrativo que deben enfrentar las víctimas, con el fin de reducir la cantidad de trámites en oficinas públicas.
Una de las opciones consideradas es la adquisición de dispositivos distintos a los actuales, específicos para situaciones de prisión domiciliaria o libertad asistida, que no comparten las características técnicas del sistema utilizado en casos de violencia de género.