Junto a un amigo que lo acompaña en su visita a José Ignacio llegó en punto a las tres de la tarde al parador "La Huella". En el lugar fue recibido por los tres directores del complejo que lo invitaron a subir al segundo piso.
Mientras está en Uruguay, Kerry se traslada en el mismo Cadillac empadronado con chapa diplomática que en enero fue empleado por Eric Trump durante su corta visita a Punta del Este.
Los pasos de Kerry fueron seguidos por un equipo de guardaespaldas en otros vehículos.
La reserva de mesa en el parador fue hecha con varios días de antelación lo que permitió a Kerry a instalarse en primera fila con vista a la playa Brava de José Ignacio. A dos mesas de distancia se instalaron dos guardaespaldas con de equipos de comunicación y armados con pistolas calibre 9 milímetros.
Kerry optó por una de las tres especialidades del día: penne rigati con corvina, alcaparras y limón. Para tomar una cola light. De postre eligió la especialidad de la casa: el volcán de dulce de leche con helado de banana. El almuerzo de Kerry duró más de una hora.
Durante el almuerzo conversó con su amigo y observó como una gran cantidad de personas practicaban el "kitesurf", una de sus pasiones. Kerry está aquejado de un leve resfrío lo que le impidió, según trascendió, practicar este deporte.
En más de una ocasión, otros clientes se aproximaron al lugar donde estaba Kerry para tomarse una foto con el mar a su espalda. Esto obligó a los custodios a dejar de comer para pararse y ponerse a tiro por las dudas. La cuenta fue pagada por su amigo.
El ex funcionario de gobierno, su amigo y los dos custodios luego recorrieron una gran extensión de la playa Brava. El paseo duró más de media hora. Luego se subió al Cadillac y partió con destino desconocido.
Se espera que hoy lunes sea recibido por el presidente Tabaré Vázquez.
Foto: Ricardo Figueredo – El País.