En ese instante el damnificado lo increpó recibiendo agresiones físicas por parte del ladrón quién seguidamente se retiro del lugar.
La magistrada actuante libró orden de allanamiento para la finca del sospechoso, donde en presencia del mismo fueron incautados dos puertas de interiores, dos lavatorios de baño y un juego de gritería de ducha. Con las pruebas pertinentes, la justicia lo envió a la cárcel.