Los habitantes de los barrios próximos indicaron que se secó el suelo de la cañada y cortaron numerosos árboles y plantas.
En la misiva enviada a Molina, los vecinos destacan acciones como la de instalar papeleras, la presencia de guardias y la limpieza de plásticos y botellas, pero señalan el “desmantelamiento del hábitat” tras las podas y otras acciones de la ganadora de la licitación.
Un plan de manejo de la cañada diferenciaba zonas: una con césped corto y otra en la que se preservaba toda la exuberancia de la vegetación y, por tanto, de la fauna.
Los vecinos reclamaron por el secado de decenas de especies vegetales y la falta de reposición de árboles caídos.
Ahora el reclamo de los vecinos, como queda dicho, será contemplado por la comuna.