De acuerdo con su relato, un recluso había solicitado una frazada y, al no obtener respuestas de los guardias, algunos presos comenzaron a golpear las celdas para “llamar la atención de los policías”.
La mujer relató que, sin mediar palabra, un grupo de agentes abrieron una de las celdas y comenzaron a golpear a todos los que se encontraban allí, entre ellos su hijo.
“A mi hijo le rompieron el bazo y a otro las manos”, contó, señalando que ellos habían sido los lesionados más graves. La mujer declaró que desde el INR le avisaron tres días después que su hijo se encontraba internado en CTI.
Según pudo saber FM GENTE con fuentes cercanas al caso, el hombre se encuentra evolucionando satisfactoriamente y fue trasladado a cuidados intermedios.