“El problema más grave que tenemos es el tema del techo que está al caerse”, señaló, pero no es el único, también aseguró que la institución tiene una pérdida de agua producto de la acumulación que se genera en el techo. “Es tipo un aljibe”, graficó el padre. “La solución que nos dio la inspección de Maldonado fue mandarnos dos tarrinas de plástico y que la pusiéramos abajo del caño para juntar agua”, contó.
A los problemas que presenta la infraestructura de la escuela, se suman los derivados de la burocracia de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP). “No nos han dejado arreglar el techo”, denunció Cristian. Según relató, fueron cumpliendo con todos los requisitos exigidos por el organismo, pero la gestión quedó interrumpida por el arquitecto que no autorizó la reparación.
“Lo venimos peleando más o menos hace unos tres años sin parar. Incluso acá unos vecinos se hicieron un grupo e iban a donar todos los materiales que se necesitaba para el techo y cuando llegó el arquitecto de la ANEP no dejaron”, puntualizó.
Cristian aseguró que el organismo no fundamenta su decisión y tampoco brinda soluciones. “Siempre nos derivan de un lado a otro y la verdad que ya nos cansaron”, lamentó el padre.