Pero, además, este lunes comienza la clausura de unos 20 comercios que, en algunos casos, deberán cerrar durante un mes. El incumplimiento fue detectado el verano pasado o incluso antes. Entre éstos figura el restaurante del argentino Francis Mallman en Garzón, según consignó el diario La República.
El alcalde de Punta del Este, Martín Laventure, reivindicó la actuación de la DGI y sus inspectores. No obstante, manifestó en FM Gente su rechazo al mecanismo de clausuras en verano por situaciones que se generan meses antes.
“La clausura perjudica al propio comerciante, a quien no se le permite trabajar para pagar las multas. Además, perjudica a los proveedores y empleados de cada negocio” que, en muchos casos, sólo pueden trabajar durante el verano. El alcalde entiende que las clausuras también afectan la imagen de Punta del Este ante los ojos de los visitantes que se topan con una cantidad de locales cerrados.
En particular, manifestó su preocupación por la clausura del establecimiento de la familia Aizpurú, que tiene 25 años en José Ignacio.
“Es gente trabajadora que sabe lo que es lucharla, y lo clausuran por una situación generada en 2007. Están al día con sus obligaciones, pagaron una cifra muy importante la semana pasada y ahora le responden que a partir del 13 de enero los clausuran. La familia está desolada”, relató.
mr