“Y la verdad, es imposible en estos momentos ponerse a dirimir una situación cuando el objetivo mayor es ver si se puede abrir o no las fronteras al ingreso de turistas, que es lo que está evaluando el propio presidente de la República”, destacó.
El jerarca admitió que no tiene “la menor duda” que este “pasaporte sanitario” murió antes de nacer. “Fue tal la repercusión en Argentina… Ayer me llamó gente de Brasil para ver dónde sacaba este pasaporte”, agregó.
“Es hasta jocoso. Pero no quiero disminuir a quiénes lo pensaron, porque varias gremiales han pensado opciones diferentes, e incluso nosotros también, en el Ministerio” para que las considere el presidente, el Ministerio de Salud Pública y el grupo de científicos, señaló.
“Pero, justamente, hay cosas que mueren antes de nacer. Y no tiene sentido ir a proponer cosas que enseguida nos van a decir: esto no es válido, es inaplicable”, remarcó Monzeglio. De todas formas, aclaró que brinda su opinión, pero no puede afirmar que esta opción esté descartada definitivamente.
Respecto al anunció de Buquebús, que desde noviembre va a ofrecer frecuencias de domingos a viernes, dijo que pasa lo mismo que con las líneas aéreas. “Ellos ponen a la venta pasajes. Después se logrará llenar los cupos o no… Porque una de las clausulas es que si no se completa el cupo, el viaje no se realiza. En consecuencia, no lo sentimos como una presión, una obligación o una definición lógica de que se van a abrir las fronteras”.
“Nada de eso está influyendo. El bien supremo que estamos defendiendo desde el gobierno, es salvaguardar la salud de la población. Me hablan de números… Pero a mí los números que me interesa ver son los de las vidas que estamos salvando”, aseguró.