El acompañante de la moto bajó y la amenazó empuñando un arma de fuego. Le ordenó que entregara todo lo que llevaba. La señora le dio un bolso que trasladaba consigo. En su interior iba su documentación personal.
El asaltante se dio por satisfecho, volvió sobre sus pasos, trepó nuevamente en la moto, y los dos se marcharon raudamente del lugar. La señora procedió a establecer la denuncia policial.