Por consiguiente, se han conformado las denominadas “burbujas laborales que son equipos estancos que trabajan una semana uno y otra semana otro, y sin contacto entre ellos porque si hay algún caso positivo de COVID se debe encuarentenar a los contactos directos y el servicio tiene que ser sustituido por la burbuja anterior”. Sobre ese punto, informó que ya se vivió esta situación en el cementerio y que, por tal motivo, se procedió al cierre de la necrópolis, a pesar de ser una acción antipática aunque primordial para asegurar la salud de la población y en el entendido de que “cuando uno asume funciones de gobierno también tiene que tomar decisiones con responsabilidad”. De la misma forma se actúa para la realización de las tareas en los comedores al rotar al personal.
Fuentes laborales
A los servicios ya mencionados se le suman las ferias vecinales y los predios feriales que son lugares en los cuales la personas “pueden comprar los productos a buen precio y, además, hay más de 700 personas que encuentran ahí un espacio laboral, lo que es tan importante en estos momentos tan complejos”. Igualmente, Rapetti hizo hincapié en que se está a favor del trabajo en todas sus dimensiones pero no en todas sus formas: “Para eso reglamentamos la venta callejera, los puestos fijos de comida, trabajamos en nuevos reglamentos para ferias vecinales (como en los casos de Punta Ballena y Lausana que se actúa mediante las comisiones barriales)”.
El alcalde también recalcó que “un plato de comida o un servicio funerario no se pueden parar y el Municipio tiene a cargo esas responsabilidades, por eso las estamos llevando a cabo con mucho esfuerzo y de la forma más eficiente posible”.