Fue un periodista prolífico. A lo largo de más de cinco décadas, trabajó en prensa escrita, radio y televisión, y fue también corresponsal de guerra, llegando a cubrir la Guerra de los Seis Días, la guerra de Vietnam y la guerra civil de Nigeria.
Sobre su salto a la televisión, donde se consagró como la figura popular que marcaría épocas dijo: “Llegué a la tele a los 50; menos mal, si me agarraba a los 25 hubiera sido un desastre”.
Gelblung recibió varios galardones a lo largo de su carrera que comenzó en 1966 en la Editorial Atlántida.
“A la muerte no le tengo miedo y no se encuentra entre mis proyectos. Además, con mi trabajo la desafié muchas veces”, había dicho en una entrevista al diario La Nación.