Entre lo incautado en San Carlos había una moto denunciada como hurtada en marzo.
La Justicia condenó a tres hombres por delitos vinculados al suministro de estupefacientes, tras una serie de allanamientos realizados por la Brigada Departamental Antidrogas en Maldonado y San Carlos, en el marco de la denominada Operación Troya.
Las actuaciones comenzaron en la tarde del 23 de junio, cuando efectivos policiales allanaron un predio ubicado sobre la calle Dr. José Ramón Cortés, en el barrio La Sonrisa de Maldonado. En el lugar fue detenido J.N.R.D., de 30 años y poseedor de un antecedente penal, quien era investigado por su presunta participación en la venta de drogas.
Durante el procedimiento se incautaron 70 gramos de clorhidrato de cocaína, balanzas de precisión, un teléfono celular y otros elementos utilizados para la preparación y comercialización de estupefacientes.
Ese mismo día se realizó un segundo allanamiento en una vivienda de la calle Rafael Urbín, en San Carlos, donde fueron detenidos L.E.P.C., de 26 años, y J.C.A.F., de 48, ambos sin antecedentes penales.
En esa vivienda la Policía incautó 93 envoltorios de cocaína, dinero en efectivo, balanzas de precisión, teléfonos celulares, aproximadamente dos kilos y medio de cogollos de marihuana y una motocicleta que había sido denunciada como hurtada en marzo en jurisdicción de San Carlos, además de otros elementos de interés para la investigación.
Tras las actuaciones dispuestas por la Fiscalía de 4.º Turno, el 24 de junio el Juzgado Letrado de 4.º Turno condenó a L.E.P.C. como autor penalmente responsable de un delito de suministro de sustancias estupefacientes, imponiéndole una pena de dos años de penitenciaría.
En la misma audiencia, J.C.A.F. fue condenado como autor de un delito de suministro de sustancias estupefacientes en régimen de reiteración real con un delito de receptación, debiendo cumplir una pena de dos años y dos meses de penitenciaría.
Por su parte, el 25 de junio compareció el tercer detenido, J.N.R.D., quien fue condenado por el mismo juzgado como autor de un delito de atentado agravado en concurrencia, fuera de la reiteración, con un delito de lesiones personales y, en régimen de reiteración real, con un delito continuado de suministro de sustancias estupefacientes. La Justicia le impuso una pena de dos años y tres meses de penitenciaría.
La investigación fue llevada adelante por la Brigada Departamental Antidrogas bajo la dirección de la Fiscalía de 4.º Turno, permitiendo desarticular dos puntos de venta de drogas y recuperar una motocicleta que se encontraba requerida por hurto.