Tras dialogar con la víctima se pudo constatar que días atrás había recibido un correo electrónico donde le solicitaban que ingresara sus datos personales, ya que su cuenta estaría por caducar, a lo que la víctima hizo caso. De esta manera entregó toda la información a un tercero que, en realidad, no tenía ninguna relación con la entidad bancaria.
El Director de Interpol, Crio. Gral. (R) Juan Rodríguez, en diálogo con la Unidad de Comunicaciones del Ministerio del Interior, recordó que “las entidades bancarias nunca solicitan datos personales ni contraseñas a través de correos electrónicos”.
Al día siguiente de recibir la víctima el correo electrónico, los estafadores ya habían procedido a retirar todo el dinero de su cuenta.
La policía entonces comenzó una investigación que le permitió identificar la cuenta destinataria del dinero y a su propietaria. Mediante el análisis de las cámaras de seguridad de la entidad bancaria se pudo ver a la posible autora extrayendo dinero del cajero automático momentos después de concretada la estafa.
Orden de allanamiento mediante, la policía se dirigió al domicilio de la persona identificada donde se detuvo a una pareja vinculada al hecho.
Tras ser puestos a disposición de la justicia se dispuso la condena de Rosibel Rivero Matías
(53), como autor de un delito de receptación, a la pena de 6 meses de prisión a cumplirse bajo el régimen de libertad a prueba.
Asimismo fue condenada Susana Beatriz Cal Ramos (51) como coautora de un delito de estafa a la pena de 12 meses de prisión a cumplirse bajo el régimen de libertad a prueba.
Por otra parte, la jueza dispuso que personal de Investigaciones acompañara a S.B.C.R. al banco para que firmara una autorización de transferencia del dinero que posee en su cuenta y que se hiciera entrega a la víctima de todos los efectos que fueron adquiridos con el dinero retirado de su cuenta.
Además, a la víctima se le hizo entrega de 300.234 pesos uruguayos.
foto: Ministerio del Interior