Mesa central de operaciones dispuso de inmediato enviar una dotación de la Seccional 11ª de policía hasta el lugar a constatar lo que pasaba.
Cuando llegaron se encontraron con un hombre, que después se supo tiene 48 años de edad, recuperándose de un estado inconsciente. Junto a él había un joven de 18 años.
Los policías procuraron asistir al mayor, y empezaron a recabar información de lo que había pasado.
Supieron que en determinado momento se suscitó una discusión entre los dos hombres, que resultaron ser padre e hijo. El tono de la diferencia fue cobrando dimensiones al punto que llamaron la atención de algún vecino que optó por avisar al 911.
El muchacho decidió imponer su punto de vista arrojándole un palo a su padre. El lanzamiento fue de tal contundencia que golpeó al hombre mayor en la cabeza y le hizo caer sin conocimiento. Al ratito llegaron los policías.
Los efectivos policiales, satisfechos con la reconstrucción de los hechos que habían obtenido, decidieron marchar con el joven a la comisaría.
Se le identificó como C.P.M. (iniciales de nombre y apellidos), de 18 años de edad, carente de antecedentes penales. Se notificó el incidente al juzgado Penal de turno.
El magistrado decidió en las últimas horas proceder con el procesamiento de C.P.M. como autor de un delito de lesiones graves.
El magistrado consideró la condición de primario absoluto del acusado, por lo que decidió no interrumpirle su libertad ambulatoria. La información policial no especifica si el juez le impuso al acusado una medida sustitutiva de la prisión preventiva.