A la altura de la parada 31 de la Brava pidió al trabajador que entrara por una calle oscura, lo tomó por detrás y lo sorprendió poniéndole un arma en el estómago.
“Al principio pensé que era una joda, no caía. Me hizo bajar y que le diera la plata. Se pasó para el asiento de adelante y me hizo señas para que entrara a la valija. Pero yo seguí caminando. Me dejó el celular, así que en cinco minutos ya estaba en contacto con la Policía”, relató Nicora. En el vehículo tenía 2.300 dólares y 10.000 pesos uruguayos.
El trabajador destacó que el asaltante sabía que la calle en la que lo obligó a internarse desembocaba en la zona de El Placer y habilitaba a una vía rápida de huida hacia San Carlos. Varios patrulleros alcanzaron a divisarlo y perseguirlo, pero lo perdieron en esa ciudad.
El vehículo apareció a las 4:00 de la madrugada en Pan de Azúcar. Una llanta presentaba dos impactos de bala, pero se desconoce si fueron disparados por la policía durante la persecución o si corresponden al delincuente.
Nicora es taxista desde hace 14 años y, pese al mal momento vivido, ya está trabajando.