Esta vez, el o los estafadores no contaron con que la entidad bancaria estaba cerrada. Y corrieron con tan mala suerte, que la ciudadana no opera con tarjetas dado que sus hijos prácticamente le manejan su situación económica. Pero la engañifa es tan grande, que movilizaron con el mensaje telefónico, a una ciudadana con más de 96 años.
A pesar de sus dificultades se sintió en la necesidad de desplazarse, lo que habitualmente no hace. Una vez más, se advirtió a tomar las precauciones para los ciudadanos que son llamados por desconocidos.